El pánico invade en segundos, pero la angustia de ver las paredes de una vida agrietadas dura mucho más. Eso fue lo que vivió Julia Bautista Ortiz, habitante del piso 6 del Conjunto Residencial El Savil de Los Teques, cuando el reciente temblor sacudió la capital mirandina.
Julia se encontraba dentro de su apartamento junto a sus gatos cuando el suelo tembló vertiginosamente. Con impotencia y lágrimas en los ojos, vio cómo las estructuras cedían y las grietas se abrían paso por toda su vivienda. La desesperación la embargó al comprender lo complejo y costoso que resultaba reparar cada muro en la actualidad, un desafío económico prácticamente inalcanzable de asumir de manera independiente.
Sin embargo, la respuesta del Gobierno municipal no se hizo esperar. A través del plan Guaicaipuro Rence desplegado por la Alcaldía de Guaicaipuro, se realizaron las evaluaciones técnicas y se le otorgaron los certificados necesarios para el retiro directo de materiales de construcción e insumos en ferreterías.
“Fue espantoso ver cómo todo se agrietaba poco a poco; sentía un dolor enorme por mi hogar. Hoy agradezco de corazón al alcalde Farith Fraija y a todo su equipo por la respuesta inmediata. Con los materiales que nos otorgaron, que hoy día son tan difíciles de costear, no solo arreglé mi apartamento sino que también vi cómo se recuperaron las áreas comunes del edificio. Nos devolvieron la seguridad y la tranquilidad de vivir en un hogar firme y digno”, relató Julia.
El plan de abordaje en El Savil no solo ha permitido resarcir los daños materiales, sino también reconstruir el sentido de acompañamiento y fraternidad entre los vecinos.
