Pelayo Chacón se inició en el béisbol, su deporte preferido, cuando era un niño de 6 años. Fue un vecino consentido del sector El Paso, en Los Teques.
Su primer equipo fue las Estrellas de Pelayo Chacón, que dirigía su padre y maestro, un cubano con el mismo nombre, que ocupa un lugar especial en el Salón de la Fama de su país.
Con esa novena aprendió muchísimo, casi todo lo que necesitaba para convertirse en uno de los mejores infielders de Venezuela.
Cuando todavía era un niño se fue para Colombia, y allá defendió el campocorto con el conjunto La Esperanza, en Cartagena, y el ColVen BBC, en torneos categoría junior. Luego, de adolescente, regresó a su patria, en donde representó con éxito al Liceo Andrés Bello en competencias estudiantiles, en las que brillaba para derrotar a sus máximos rivales, los muchachos del Liceo Aplicación.
Continuó creciendo como pelotero y formó parte del Barrio Obrero BBC, organización que le sirvió de catapulta para ingresar al club Cervecería Caracas, en la división amateur. Resaltó tanto con los caraquistas, que fue llamado a la selección nacional de Venezuela que participó en las series mundiales realizadas en Cuba en 1942 y 1943.
En la década de 1950 jugó como profesional en el béisbol rentado con el Vargas, Santa Marta, Pampero, y al final de su carrera con el Magallanes. Pero decide convertirse en manager, y al frente del equipo del Ministerio de Obras Públicas, ejerció absoluto dominio durante 5 años en los campeonatos nacionales. Además, fue entrenador en la Escuela Naval de Venezuela por 34 años.
Prensa Alcaldía de Guaicaipuro