Cerca de 100 estudiantes del Complejo Educativo Nacional Francisco de Miranda, de Los Teques, se sumaron al Plan de Reciclaje Escolar para transformar sus aulas en espacios sostenibles mediante la formación de brigadas que promoverán el aprovechamiento de recursos y la reducción de desechos sólidos en todo el municipio.
Hugo Romero, secretario de Ecosocialismo, Ciencia y Tecnología, destacó que “estamos incorporando a una población de más de 3.700 estudiantes en su totalidad dentro de este plan que ya suma a seis instituciones locales” mientras subrayaba que el objetivo es sensibilizar a los jóvenes mediante las 3R del ambiente que consisten en reducir, reutilizar y reciclar para que sea ellos mismos los protagonistas.
Este despliegue incluye actualmente a las unidades educativas República de Paraguay, Manuel Díaz Rodríguez, Clemente Urbaneja, Presbítero Manuel Cañizales y Leoncio Martínez, además del complejo Francisco de Miranda. El alcance del programa abarca todos los niveles de formación, permitiendo que desde los niños de preescolar hasta los jóvenes de bachillerato se involucren en estas dinámicas de preservación.
Por su parte, María Belén, directora de Educación municipal, explicó que, “la meta inmediata es consolidar un acompañamiento permanente y quincenal en cada una de estas sedes, porque la idea es que el personal docente, directivo y obrero asuma el compromiso de una escuela sustentable donde la Brigada de Reciclaje Escolar sea responsable de captar el material y hacer el seguimiento constante”.
De igual manera, Rosa Martínez, directora (E) del plantel anfitrión acotó: “Estamos todos encaminados en este nuevo reto que traerá beneficios para nuestra institución y para todos los estudiantes, ya que somos una familia y sé que la comunidad nos va a ayudar bastante. Vamos a elegir a dos alumnos por salón que tengan el interés y el compromiso necesario para liderar estas actividades ambientales, las cuales buscan llevar la cultura del reciclaje directamente a los hogares”.
Finalmente, el equipo técnico resaltó que este esfuerzo busca que las escuelas avancen con sus propios recursos y posibilidades pedagógicas al fomentar el respeto por el entorno mediante un modelo de gestión de residuos más eficiente donde la educación se convierte en la herramienta principal para lograr la transformación social y el resguardo definitivo del ecosistema local.



