En un ambiente de máxima movilización popular, los habitantes del municipio Guaicaipuro se concentraron en la Plaza Bolívar de Los Teques para declarar una vigilia activa y permanente.
La jornada estuvo marcada por la exigencia directa al gobierno de los Estados Unidos para que retorne al presidente Constitucional, Nicolás Maduro Moros, tras los sucesos ocurridos en la madrugada de este sábado 3 de enero.
Rubén Díaz, secretario de Gobierno del municipio Guaicaipuro, calificó como una “invasión militar” y un atentado directo contra la historia y la soberanía de la nación.
“Nos encontramos aquí solicitándole al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, garantizar la vida de nuestro presidente Nicolás Maduro, su seguridad y bienestar, así como el de su esposa, la doctora Cilia Flores”, declaró Díaz.
El funcionario destacó que el comando político y militar del municipio se encuentra desplegado en su totalidad para defender no sólo la economía y la paz territorial, sino el legado histórico del país.
“Hoy aquí se demuestra la perfecta unión popular, militar y policial. Están nuestras organizaciones, cuerpos de seguridad, la Fuerza Armada y los trabajadores de la alcaldía unidos en una sola función: la defensa de la Patria. ¡No pasarán!”, enfatizó.
Por su parte, representantes de la Juventud del municipio Guaicaipuro hicieron un llamado a las nuevas generaciones a no bajar la guardia y a mantenerse en los espacios públicos en respaldo al hilo constitucional.
La juventud local repudió las acciones bélicas implementadas por la administración de Donald Trump, haciendo un llamado urgente a la paz. Además, calificaron la situación actual como uno de los momentos más críticos de la historia venezolana, instando a los combatientes revolucionarios a permanecer “firmes y al pendiente”.
“ Hoy Venezuela vive momentos tensos, pero eso no significa que tengamos que bajar la guardia”, indicó uno de los líderes juveniles.
Diversas estructuras del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y movimientos sociales estarán movilizados y aseguran que Los Teques seguirá como ciudad raíz de la resistencia originaria, y un bastión inexpugnable ante cualquier intento de injerencia extranjera.



